Resistencia de materiales
La resistencia
de materiales clásica es una disciplina de la ingeniería mecánica,
la ingeniería estructural y
la ingeniería industrial que
estudia los sólidos deformables mediante
modelos simplificados. La resistencia de un elemento se define como su
capacidad para resistir esfuerzos y fuerzas aplicadas sin romperse, adquirir
deformaciones permanentes o deteriorarse de algún modo.
Un
modelo de resistencia de materiales establece una relación entre las fuerzas aplicadas,
también llamadas cargas o acciones, y los esfuerzos y desplazamientos inducidos por ellas.
Generalmente las simplificaciones geométricas y las restricciones impuestas
sobre el modo de aplicación de las cargas hacen que el campo de deformaciones y
tensiones sean sencillos de calcular.
Enfoque de la resistencia de materiales
En
las aplicaciones prácticas el análisis es sencillo. Se construye un esquema
ideal de cálculo formado por elementos unidimensionales o bidimensionales, y se
aplican fórmulas preestablecidas en base al tipo de solicitación que presentan
los elementos. Esas fórmulas preestablecidas que no necesitan ser deducidas
para cada caso, Más concretamente la resolución práctica de un problema de
resistencia de materiales sigue los siguientes pasos:
1. Cálculo
de esfuerzos, se plantean las ecuaciones de equilibrio y
ecuaciones de compatibilidad que sean necesarias para encontrar los esfuerzos
internos en función de las fuerzas aplicadas.
2. Análisis
resistente, se calculan las tensiones a partir de los esfuerzos
internos. La relación entre tensiones y deformaciones depende del tipo de
solicitación y de la hipótesis cinemática asociada: flexión de Bernouilli, flexión de Timoshenko, flexión
esviada, tracción, pandeo, torsión de Coulomb, teoría de Collignon para tensiones cortantes, etc.
3. Análisis
de rigidez, se calculan los desplazamientos máximos a partir de
las fuerzas aplicadas o los esfuerzos internos. Para ello puede recurrirse
directamente a la forma de la hipótesis cinemática o bien a la ecuación de
la curva
elástica, las fórmulas vectoriales de Navier-Bresse o
los teoremas de Castigliano.
Ensayos de dureza
Desde el punto de vista físico se
define la dureza como la resistencia que oponen los cuerpos a ser rayados o
penetrados por otros con los que se compara.
Ensayo Brinel
En el ensayo de dureza Brinell el
penetrador es una bola de acero extraduro de diámetro D, que se apoya sobre la
probeta a estudiar; ejerciendo sobre la misma una fuerza P durante un tiempo t
dado, aparece una huella de diámetro d sobre el metal .La dureza Brinell viene
definida por:
HB = P/S
Siendo S la superficie de la huella, casquete esférico. P se expresa en kg fuerza y S en mm2. También puede expresarse de la siguiente manera:
La
selección de las cargas, P, y diámetros, D, es una función del espesor de la
pieza a ensayar, pues los resultados de dureza quedan falseados cuando pequeños
espesores son ensayados con grandes cargas. La normas DIN 50351, indica la
forma de selección de las cargas, materiales y diámetro de bolas, estableciendo
para cada material una relación entre la carga y el cuadrado del diámetro, la
cual constituye la constante del ensayo, Ce:
Ce = P/D2
Se consigue obtener unidades Brinell de
dureza equiparable para una misma aleación, si se mantiene constante, para
distintas cargas de ensayo, el parámetro Ce.
En consecuencia, el tipo de ensayo Brinell queda definido por: el diámetro de la bola, D, la carga, P, y el tiempo de permanencia de la carga, t.
El ensayo de dureza Vickers es, como el
Brinell, un ensayo cuyo objetivo es la determinación de la superficie lateral,
S, de la huella. El penetrador es una pirámide de diamante de base cuadrada,
cuyo ángulo en el vértice es de 136°,
S = d2/2 sen68°
Con lo que:
HV = 2P sen68°/d2 = 1.8544 P/d2
La selección de la carga se realiza en función inversa a su dureza. La norma UNE 7-054-73 establece los distintos aspectos de este ensayo. Como en el ensayo Brinell, la aplicación de la carga se realiza con una velocidad mínima, vm, y se requiere un tiempo mínimo de permanencia, t, entre 15 y 20 segundos generalmente. La denominación de la dureza obtenida se realiza citando las siglas HV seguido de la carga utilizada, P, y del tiempo de permanencia, t, separado por barras.
Ensayos Rockwell.

En los ensayos de dureza Rockwell, las unidades de dureza se establecen por la medida de la profundidad, e, de la huella de acuerdo con el modelo:
HR = A - e (mm)/0.002
El ensayo es aplicable a todo tipo de materiales metálicos:
1.
Blandos. Se utiliza
como penetradora una bola de acero templado, similar al del ensayo Brinell, con
diámetros de bola y cargas normalizados para cada tipo de ensayos.
2.
Duros. Se utiliza como
penetrador un cono de diamante de 120° de ángulo de vértice redondeado en la
punta. Se usan cargas normalizadas de 60, 100 y 150 kilogramos.
3.
Pequeños espesores en
materiales blandos o duros. Es el caso de flejes, chapas delgadas o también
sobre capas endurecidas, cementadas o nitruradas. En este supuesto se usa la
modalidad de pequeñas cargas especificadas en la norma, 3 kilogramos de
precarga y 15, 30 o 45 kilogramos de carga. Se conoce este tipo de ensayos como
Rockwell superficial.
La denominación de la dureza Rockwell ensayada es por escalas, de A a L, que identifica la precarga, carga y tipo de penetrador, según se especifica en la tabla siguiente.
Secuencia de cargas, F, y profundidades
en el ensayo Rockwell.
Con el objeto de obtener ensayos
reproducibles, la máquina obtiene el valor "e", por incrementos de
las cargas aplicadas de acuerdo con la secuencia siguiente:
1.
Aplicación de una
carga previa, F0 = 10 kg. Esta sirve para tomar una referencia h0,
independiente del estado superficial.
2.
Aplicación de la sobrecarga
de ensayo, F1, con lo que se alcanza h1.
3.
Eliminación de la
sobrecarga F1, con lo que se recupera la deformación elástica y se conserva la
remanente. La profundidad alcanzada es h.
4.
La profundidad de la
huella viene definida por:
e = h - h0




No hay comentarios:
Publicar un comentario